Al sur de Marruecos (África), protegida por la cordillera Atlas está la antesala del desierto del Sáhara, conocida precisamente como Pre-Sáhara.
“Quien conoce el desierto, tendrá que regresar a él”. Rafael Quintana, de Desert Line, menciona este refrán beduino para describir el sentimiento que transmite visitar este desierto. Organizan diferentes recorridos y comparten con Refugios uno de los más completos: Aventura en el Sur.
La ruta comienza en Marrakech, de ahí se parte en vehículo 4X4 hacia Nkob en el valle del Draa, cruzando el alto Atlas (2,260 metros de altura) y entrando en la zona desértica al calor de los primeros poblados de adobe de los bereberes. Se arriba a Ouarzazate y de ahí a Nkob a los pies del Jbel Saghro. En esta formación rocosa comienza la segunda jornada con destino a Merzouga, en pleno Sáhara, donde llegará la noche. Por el camino han visitado oasis como Tazzarine y Alnif.
Disfrutar entre dunas, conocer la ciudad desierta de M´tis y tomar el té con una tribu de nómadas, son algunas de las excursiones. Adiós a Merzouga y rumbo hacia Tineghir en el valle del Dades, un espectacular palmeral con casitas de adobe, que está muy cerca de las Gargantas de Todra, dos enormes paredes de roca que dan entrada a la montaña. Se continúa hacia Quarzazate para pasar la noche, ya en plena ruta de las kasbah o ciudades fortalezas. Merece conocer la kasbah Ait Benhaddou, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. De nuevo Marrakech, la ciudad roja, no se pierda: Jardín Majorelle, Palacio de la Bahía, tumbas saadianas, mezquita Koutoubia, Plaza de Jemaa el Fna y los diferentes zocos. No olvide hacer una excursión en camello.